Aficionado del gym y un padre amoroso: Henry Orellana, pescador hallado muerto en Puerto Cortés
El pescador sampedrano naufragó junto a otros tres compañeros, pero dos lograron ser rescatados; Henry y Carlos no volvieron a salir del mar
- 10 de octubre de 2024 a las 18:50

Si algo quedaba claro al ver las fotografías de Henry Orellana era lo mucho que disfrutaba ejercitarse y pasar tiempo con su familia, pero lamentablemente pereció cuando salió a pesar y la embarcación en la que navegaba naufragó.

Henry Noé Orellana Aguilar, conocido como “El Niño”, salió a pescar junto a otros tres amigos en la bahía de Omoa, en el departamento de Cortés, al norte de Honduras.

Todos los pescadores eran originarios de la ciudad de San Pedro Sula, ubicada en el mismo departamento. El martes 8 de octubre decidieron subir a una lancha y probar suerte pescando, como otras veces.

Sin embargo, la embarcación falló, se apagó en medio del mar y no hubo forma de hacer que volviera a funcionar.

Esto es lo que relatan José Ismael Henríquez Sabillón y José Ricardo Peraza, dos de los cuatro pescadores, quienes lograron ser rescatados por el Cuerpo de Bomberos, una vez que estos recibieron la alerta del naufragio.

Lamentablemente, Henry y su otro amigo, identificado como Carlos Aguilar, de 60 años, no tuvieron la misma suerte.

Según el reporte en poder de las autoridades, el aumento en el oleaje y los fuertes vientos, producto de una vaguada, ocasionaron que la lancha naufragara y debido a que a esa hora se empezaron a reportar otras emergencias, sumado a la poca visibilidad, dificultó la tarea del rescate.

Por otro lado, los pescadores no portaban chalecos salvavidas, un implemento que, según el Cuerpo de Bomberos, pudo haberles ayudado a resistir un poco más.

Henry y Carlos fueron buscados durante varias horas, incluso se sumaron miembros de la Fuerza Naval a las labores, pero fue imposible encontrarlos.

Pero este jueves, en horas de la mañana, algunas personas reportaron el avistamiento de lo que parecía ser un cadáver flotando en una playa del vecino municipio de Puerto Cortés: era el cuerpo de Henry.

Familiares y amigos lamentaron su muerte y lo describieron como un buen padre, un buen amigo y un hombre emprendedor, pues era dueño de un taller de San Pedro Sula.