Mientras dormía, Gregorio Martínez habría sido asesinado por su pareja: así quedó su cuerpo
En la comodidad de su cama se encontraba el ganadero Gregorio Martínez, momentos antes de ser asesinado por su pareja en la aldea Las Tapias del Distrito Central. Aquí los detalles
- 31 de marzo de 2025 a las 17:57

La noche del 28 de marzo, Dunia Lizeth Sánchez le quitó la vida a su esposo y también ganadero, Gregorio Adalid Martínez, tras dispararle en reiteradas ocasiones mientras este se encontraba descansando en su casa de habitación.

Según las investigaciones, el sábado 29 de marzo de 2025, en horas de la mañana, una llamada al 911 alertó a las autoridades sobre un ciudadano gravemente herido dentro de su vivienda en la aldea Las Tapias, Francisco Morazán.

Al llegar al lugar, los paramédicos confirmaron que Gregorio ya no presentaba signos vitales, por lo que un equipo de la División de Delitos Contra la Vida inició una serie de diligencias investigativas, las cuales apuntaron a su pareja sentimental como la principal sospechosa.

Inicialmente, Sánchez reportó que alguien ingresó a su vivienda en horas de la madrugada y disparó mientras dormían, al encender la luz vio el cuerpo de su esposo. Esta versión que fue descartada por autoridades y la capturaron como sospechosa de este crimen.

La acción la ejecutaron los uniformados asignados al Departamento de Delitos Contra la Vida de la DPI, en la aldea Las Tapias del Distrito Central en Francisco Morazán.

Imágenes censuradas por la escena dantesca muestran cómo se encontraba el cuerpo de Gregorio cuando fue encontrado sin vida.

Momento en el que el cuerpo del ganadero fue cubierto por bolsas especiales para llevar su cuerpo a la morgue del Ministerio Público.

En el lugar de los hechos, durante la inspección minuciosa por parte de los técnicos de inspecciones oculares de la DPI, se encontró varias armas de fuego y una fuerte cantidad de munición de diferente calibre.

La detenida fue remitida a la Fiscalía junto a las evidencias decomisadas para continuar con el proceso judicial que establece la ley y que el hecho no quede en la impunidad.

Martínez será recordado como un hombre trabajador y amante de los caballos y carros. En sus redes sociales presumía de su vida como ganadero, donde disfrutaba en las ferias de Cantarranas.

"La mayoría les gustan mujeres jovencitas, deberían saber con quién se van a acompañar. Qué barbaridad, pobre señor, que Dios le dé fortaleza a su familia", "Lo peor es que tenían un bebé. Eso es lo malo de casarse por dinero; no aman a la persona, lo que tienen es odio, solo quieren su dinero. Pero los hombres se fijan en el físico y no les importa si en verdad los aman", mencionaron algunos usuarios.

"No era necesario matarlo, esa muchacha mató a su primer marido y con mi hermano lo hizo también. Ella le robaba hasta 16 mil dólares a mi hermano y planeaba cosas para quedarse con todo", son las declaraciones entre lágrimas de las hermanas de Gregorio Martínez.