Tegucigalpa, Honduras.- El Centro Nacional de Despacho (CND/ODS) informó este jueves 10 de septiembre sobre una falla registrada en el Sistema de Interconexión Regional que provocó afectaciones en el suministro eléctrico de Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Honduras.
De acuerdo con el comunicado, el incidente ocurrió a las 11:47 de la mañana y generó un apagón regional que impactó el servicio de energía eléctrica en los cuatros países centroamericanos.
Ante esta situación, el equipo técnico inició el proceso de restablecimiento gradual del sistema con el objetivo de recuperar progresivamente el suministro eléctrico afectado por la falla. El funcionamiento normal del servicio se retomó a eso de la 1 de la tarde.
Honduras registra un déficit de su sistema de energía eléctrica que en los últimos meses ha aumentado debido a la severa sequía causada por el fenómeno El Niño, según las autoridades de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Honduras aprobó recientemente una reforma a su ley energética
La reforma eléctrica de Honduras, denominada Ley de Justicia Energética, fue aprobada por el Congreso Nacional el 31 de agosto de 2026 con 78 votos a favor, tras semanas de negociaciones entre las distintas bancadas. La normativa modifica las reglas del subsector eléctrico y plantea una reorganización profunda de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Uno de los principales cambios es la reestructuración de la ENEE. Las áreas de generación, transmisión y distribución pasarán a operar mediante empresas subsidiarias con autonomía operativa, administrativa y financiera, pero permanecerán bajo una ENEE Matriz y el Estado conservará la propiedad de los activos estratégicos. El Congreso ha defendido que esta transformación no implica privatizar la estatal.
Para los consumidores, una de las medidas de impacto inmediato es el congelamiento de la tarifa eléctrica durante seis meses a partir de la entrada en vigencia de la ley, con posibilidad de extenderlo por otros seis meses bajo las condiciones establecidas. La reforma también contempla mecanismos de alivio para determinados usuarios residenciales de bajos recursos con deudas acumuladas, sujetos a los requisitos establecidos en la normativa.
La nueva legislación también cambia las reglas para la compra de energía. La adquisición de potencia firme y energía deberá realizarse principalmente mediante procesos de licitación pública, con el propósito de aumentar la competencia y transparencia en las contrataciones. Además, los contratos que comprometan efectos económicos, financieros o jurídicos más allá del próximo período constitucional deberán pasar por la aprobación del Congreso Nacional.
En términos generales, la reforma busca enfrentar problemas estructurales de la ENEE, entre ellos sus pérdidas financieras y operativas, el endeudamiento, las deficiencias de infraestructura y los problemas de suministro. Sin embargo, la aprobación de la ley no significa que estos problemas queden resueltos de inmediato: buena parte de sus efectos dependerá de cómo se implemente la reorganización, las nuevas reglas de contratación y las medidas dirigidas a mejorar las finanzas y el servicio eléctrico.