La ministra de Salud, Roxana Araujo, firmó este miércoles un convenio de pago con la empresa Diálisis de Honduras, que garantiza el
tratamiento médico a los pacientes renales hasta el mes de junio.
El convenio le da tres meses de prórroga a esa dependencia del Estado, que tiene hasta junio para cumplir con los pagos que se le adeuda a la empresa que da el servicio de diálisis.
'En este tiempo podemos gestionar el préstamo con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), porque el presupuesto que tiene la secretaría y el hospital Escuela son insuficientes', señaló.
El Estado paga anualmente a la empresa Diálisis de Honduras entre 140 a 150 millones de lempiras por la prestación de este servicio.
Araujo no especificó la cantidad del préstamo, porque explicó que antes se trabajaba en base a proyecciones, 'por ejemplo si en el 2010 se habían visto tres mil pacientes, al siguiente año se tendrían dos mil más'.
Sin embargo, con los controles que pide el BCIE ahora se utilizará un programa computarizado que registrará la cantidad de pacientes que realmente se están atendiendo y por los que deberá pagar.
La funcionaria manifestó que este tratamiento no se puede dar en los principales hospitales, el Escuela y el Mario Catarino Rivas, porque no se cuenta con el espacio para tratar a todos los pacientes con insuficiencia renal.
Además manifestó que existe el compromiso para conseguir el financiamiento que le permita garantizar el tratamiento hasta el final del año.
Protesta
Este miércoles, los enfermos renales exigieron que se les garantice el tratamiento médico que necesitan y anunciaron que en esta oportunidad están dispuestos a 'todo por el todo'.
Los pacientes protestaron frente a las Secretaría de Salud porque este día amanecieron cerradas las clínicas en las que se les brinda el servicio, por determinación de la empresa Diálisis de Honduras.
El vicepresidente de la Asociación de Enfermemos Renales, Edwin Lemus, comentó que ya se han agotado todas las instacias,
entre ellas una reunión con el presidente Porfirio Lobo, la ministra de Salud, Roxana Araujo, autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y del Hospital Escuela.
Lemus explicó que las ocho clínicas de todo el país en las que se les ofrece el servicio de diálisis están cerradas, dejando a varios pacientes sin el tratamiento que les permite seguir con vida.
Según los propios afectados, los pacientes de la zona centro y sur son los más afectados con el cierre de los centros.
En ese sentido, dijo que se está exigiendo al gobierno hondureño que garantice jurídicamente que se les dé el servicio a más de mil hondureños que padecen de este mal.
Lemus recordó que hace dos semanas el propio Presidente hondureño les aseguró que se les daría el tratamiento, pero han tenido inconvenientes cuando tratan de reunirse con la ministra de Salud.
Algunos pacientes manifestaron sentirse engañados porque en las últimas semanas han tenido que volver a reclamarle al gobierno que cumpla con los pagos a la empresa Diálisis de Honduras.
Lemus anunció que continuarán las acciones porque en esta ocasión van 'todo por el todo' para encontrarle una solucione al problema con los pacientes renales.
El vienes anterior, los pacientes estuvieron frente a Casa Presidencial, pidiendo al gobierno que emita una decreto de emergencia
para que se destinen fondos para garantizar su tratamiento.
En esa oportunidad, denunciaron que se les había informado que se reduciría la cantidad de procedimientos que recibirían en la semana, pero ahora cerraron los centros de atención.