Mi nombre científico es: Enterolobium ciclocarpum y vengo del orden fabales familia fabaceae. Tengo el honor de ser el árbol nacional de Costa Rica desde 31 agosto 1959. Soy un árbol común en los valles de Honduras. Para vivir, necesito bastante agua y sol. Soy caducifolio porque boto mis hojas en cierto periodo del año, además, por mi forma y tamaño, proporciono bienes y servicios al ambiente. Por mis frutos en forma de orejas me dicen el árbol que oye, tengo hojas pequeñas y flores chicas con estambres.
Mi especie vive desde México hasta América del Sur. Soy un árbol que alcanzó alturas promedio de 15 mt, el diámetro de mi tronco alcanza a veces hasta 4 mt, llego a vivir más de 60 años, mi copa alcanza un radio aproximado de 12 mt y me gusta vivir en suelos planos y profundos. Mi madera es versátil e inconfundible, de color marrón dorado, de textura liviana y fibrosa, utilizándose en la construcción de utensilios domésticos como mesas en rodajas y hasta diversas figuras. También suministro analgésico y antiinflamatorios, mis hojas y corteza, se usan para la bronquitis, asma, diabéticos, dolor del estómago y diarreas, le doy sombra al ganado y otras especies de fauna.
Produzco abundante oxígeno y ayudo en la filtración del agua lluvia. Mis semillas, cuando maduran, son duras y muy bonitas, de color café con franjas claras, fácil de reproducir, pueden comerse tostadas con un alto valor en proteínas como hierro, calcio, fósforo y ácido ascórbico. También me siembran como árbol ornamental, pero en grandes parques y no en espacios pequeños. Soy un árbol elegante por mi copa, pero destructivo con mis raíces cuando me siembran en zonas urbanas no apropiadas. Si alguien me adopta, que lo haga a conciencia por mis utilidades y servicios porque también tengo muchos enemigos provocados en su mayoría por el hombre con derrame de químicos, incendios y pisoteo por ganado cuando recién he nacido.