Tegucigalpa, Honduras. - Como tantas cosas y procesos administrativos que se dan en el país, in extremis, el precandidato a la presidencia de la República por el Partido Nacional (PN), Roberto Aníbal Martínez Lozano, fue inscrito a 38 días de las elecciones internas de 2025.
”Roma”, como lo conocen sus correligionarios nacionalistas y también en el ámbito político nacional, es un militante del partido de la estrella solitaria desde la década de los 70, o sea, tiene al menos 50 años de pertenecer al Partido Nacional.
Desde finales de la década de los 80, “Roma” se enroló en la campaña proselitista del entonces presidenciable Rafael Leonardo Callejas Romero, bajo el eslogan “El Cambio”. Martínez Lozano era uno de los designados presidenciales que llevaba en su fórmula Callejas Romero.
En noviembre del año 1989, Callejas se proclamó como el nuevo presidente constitucional de Honduras, para el período 1990-1994, y Roberto Aníbal, al igual, que Jacobo Omar Hernández Cruz y Marco Tulio Cruz Valladares, asumieron como designados presidenciales.
Ministro en dos ocasiones
Como militante activo y miembro de la dirigencia de su partido, el político volvió nuevamente a la palestra pública en 2002 al integrar “El gobierno de la gente”, presidido por Ricardo Rodolfo Maduro Joest.
“Roma” fue nombrado como ministro de Educación en el gabinete de gobierno de Maduro Joest; en ese momento, fue criticado por la política de educación que desempeñó durante ese mandato. Luego fue gerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA).
Posterior a la crisis política generada por el golpe de Estado de 2009, cuando fue derrocado el liberal José Manuel Zelaya Rosales, el ingeniero civil de profesión volvió a aparecer como funcionario público.
Fue en el gobierno del presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, de 2010 a 2014, que Roberto Martínez fue nombrado como ministro de Energía y simultáneamente desempeñó el cargo de gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE); este fue su último cargo en el Gobierno de la República.
EL HERALDO dialogó con el presidenciable nacionalista sobre sus aspiraciones, las posibilidades de ganar tan reñida contienda y qué haría si lograra llegar a la Casa Presidencial.
Su controversial inscripción
“Fueron días muy ajetreados, pero gracias a Dios ya he sido inscrito como precandidato presidencial por uno de los movimientos, y espero unir y recuperar la confianza de todos los nacionalistas”, expresó Roma, al ser consultado sobre su inscripción en el Consejo Nacional Electoral (CNE), como precandidato a la presidencia.
El político llega en sustitución del economista Carlos Urbizo Solís, quien declinó su postulación en el movimiento interno nacionalista “Rescate y Transformación”, aduciendo que enfrentó serias limitaciones, atribuidas a la influencia de los actuales dirigentes del Partido Nacional, a quienes se refirió como “los mismos”.
La inscripción fue confirmada por el codirector electoral del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Eduardo Fuentes, quien señaló que esta renuncia y sustitución son parte de los procedimientos comunes en el proceso electoral.
Esta es la segunda ocasión en la que Roma busca ser presidente de Honduras. En 1993, siendo designado presidencial, lanzó su primer candidatura, pero fue vencido en las elecciones internas por el extinto José Oswaldo Ramos Soto, quien se enfrentó en las elecciones generales a Carlos Roberto Reina Idiáquez; este último se proclamó presidente para el período 1994-1998.
Plan de gobierno
De llegar a convertirse en presidente, Martínez Lozano expresó que “se debe implementar la inversión externa en Honduras para generar más empleos, por que algo que viene afectando al país es el índice de desempleo”.
En las papeletas electorales del Partido Nacional, su nombre y fotografía ocupará la casilla número cuatro. Los otros contendientes son: Jorge Alberto Zelaya Munguía (uno), Ana Rosalinda García Carías (dos) y Nasry Juan Asfura Zablah (tres).
Roma reconoció que entre las cosas más difíciles que tendrá en su camino será “consolidar la campaña y conectar con los votantes en un escenario político complejo, caracterizado por la polarización y la desconfianza en las instituciones”.
Oficial
Su trayectoria en la gestión de instituciones estatales estratégicas, le al precandidato presidencial, una considerable experiencia, aunque también fue marcado por la controversia, debido a los señalamientos de corrupción y abuso de autoridad en varios de sus cargos.
Acusaciones
En 2016, Roberto Martínez fue acusado de un fraude millonario que habría sido cometido en la construcción del proyecto hidroeléctrico Patuca III.
Aquí se habría fraguado un presunto desfalco de más de 102 millones de lempiras, en la construcción de las viviendas y barracones del campamento base, en la que residían los ingenieros, técnicos y militares que custodiaban la obra.
Altos exfuncionarios de la ENEE fueron acusados de confabularse para manipular, adulterar y pagar millonarios contratos de obras y servicios sobrevalorados y al margen de la Ley de Contratación del Estado. En esa oportunidad, Martínez Lozano fue librado de todos los cargos penales que el Ministerio Público (MP) le imputó.
Tres años más tarde, en 2019, el ente acusador del Estado acusó nuevamente a Roberto Martínez Lozano por los delitos de fraude y violación de los deberes de los funcionarios. Esta vez por la supuesta vinculación en el caso denominado: “Fraude sobre el Río Gualcarque”.
En esta causa fueron declarados culpables Roberto David Castillo y Carolina Lizeth Castillo Argueta por el delito de fraude, y al exalcalde de San Francisco de Ojuera, Raúl Pineda Pineda, por los delitos de usurpación de funciones y falsificación de documentos públicos.
Roma fue absuelto por la Sala V del Tribunal de Sentencia en Materia de Criminalidad Organizada y Corrupción, en relación con los delitos de fraude y violación de los deberos de los funcionarios.