Tegucigalpa, Honduras.- El exconsejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Germán Lobo, decidió lanzar su precandidatura como diputado dentro del movimiento “Vamos Honduras” de Salvador Nasralla.
Asegura que, durante 30 años, ha trabajado dentro del Partido Liberal, pero hoy busca fortalecer la educación, la salud y los programas sociales desde un curul en el Congreso Nacional.
Tomando en cuenta su larga trayectoria en el Partido Liberal, ¿por qué postularse hasta este período?
Son los medios de comunicación los que me han abierto la puerta para participar. Durante cinco años, en mi función como consejero del CNE, tuve la oportunidad de estar cerca de la población hondureña. Ahora que ya no formo parte de la institución, mi experiencia y conocimiento en materia electoral nos han convertido en un referente, y esa fue la ventana que se nos abrió. La población nos dará la oportunidad de ser candidato y, posteriormente, diputado. Vamos a ser parte de ese Congreso Nacional que necesita renovarse y restablecerse, porque nos lo han arrebatado, convirtiéndolo en un circo, en un mercado persa.
¿Cuáles son sus principales propuestas como precandidato a diputado?
Todo viene en cascada: primero, trabajar en restablecer la institucionalidad. Cuando hablo de esto, me refiero al Congreso Nacional, que está en decadencia. Ahí no hay diálogo, no existen consensos, es la ley del más fuerte, y cuando se les ocurre, suspenden las sesiones. Restablecer la institucionalidad nos permitirá recuperar el Estado de derecho y generar confianza, lo que atraerá inversión nacional e internacional. Esos espacios nos darán la oportunidad de abrir nuevos empleos, mejorar el circulante y dinamizar la economía del pueblo, evitando así la migración y la fuga de mano de obra que tanto necesitamos.
¿Qué lo hace diferente de otros candidatos dentro de su partido y de otras fuerzas políticas?
Soy una persona con una vida pública abierta. Cualquiera puede buscar en Google quién es Germán Lobo. Tengo una hoja de vida transparente, sin lastres, y la sociedad hondureña puede deducir fácilmente quién soy. Nunca me he negado a responder cualquier inquietud que se me haga.
¿Cómo garantizar que llegará con las manos limpias y que no se dejará llevar por la corrupción en el Congreso Nacional?
Somos gente de diálogo, no nos gusta la confrontación y no somos partidarios de polarizar la sociedad hondureña. A mis 56 años, ya podría retirarme de la vida pública y jubilarme. No tengo intenciones de llevarme a mi casa fondos ilícitos, ni de desprestigiar el honor de mi padre y mis hijos, a quienes no quisiera que insultaran en la calle. Tengo un nombre y una familia que cuidar.
Desde su experiencia en el CNE, ¿cómo evalúa el sistema electoral hondureño? ¿Cree que habrá elecciones transparentes?
La transparencia del sistema electoral es una responsabilidad compartida. El órgano electoral debe brindar todas las herramientas necesarias para blindar el proceso y generar credibilidad en las elecciones. Debemos hacer partícipes a los mejores ciudadanos, honrados, responsables y comprometidos con la democracia de Honduras.