¿Quiénes son los sospechosos de la masacre de la Riviera Hernández, donde murieron cuatro personas?
"Coca" y "Toñito" son los principales sospechosos de la masacre en la Riviera Hernández, San Pedro Sula, que dejó cuatro muertos en una cuartería. La Policía los capturó
- 25 de marzo de 2025 a las 17:30

Esposados y arrodillados, dos sujetos conocidos en el mundo criminal como "Coca" y "Toñito" fueron capturados y presentados por la Policía Nacional.

Ambos están señalados como responsables de la masacre ocurrida el pasado 19 de marzo en la colonia Cerrito Lindo, sector Rivera Hernández, en San Pedro Sula.

Las autoridades identificaron a los detenidos como alias "Coca", señalado como cabecilla del sector y encargado de la distribución de drogas, y alias "Toñito", también vinculado al tráfico de estupefacientes. Ambos integrarían la Pandilla 18.

Según la portavoz de la Dirección Policial Antimaras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), Rosa Guadalupe Jerezano, "Coca" había sido requerido en 2018 por el delito de extorsión y recientemente salió de "El Pozo", una cárcel de máxima seguridad en Honduras.

Alias "Coca" pasó ocho años recluido en la prisión de máxima seguridad de Ilama, Santa Bárbara, conocida como "El Pozo", pero fue capturado apenas un mes después de su liberación.

Al momento de su detención, los individuos portaban armas de fuego y vestimenta similar a la de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), lo que refuerza las sospechas de su participación en la masacre.

Durante el crimen en la Riviera Hernández, los atacantes vestían indumentaria militar, la cual también fue encontrada en poder de los capturados.

Cuatro personas fueron asesinadas a balazos en la colonia Cerrito Lindo: Carlos Chirinos (26), su novia Iris Yessenia Vásquez Molina (22), Brayan Perdomo y Franklin Mejía (19).

Cámaras de seguridad en la zona captaron el momento en que los atacantes, vestidos con ropa militar, llegaron en una camioneta gris sin placas y abrieron fuego contra las víctimas.

Hasta el momento, los dos individuos son los principales sospechosos de la masacre. El jefe policial, Selvin Mayes, informó que el ataque habría sido dirigido específicamente contra Chirinos y Perdomo, supuestamente integrantes de la Mara Salvatrucha (MS-13), en lo que se presume fue un ajuste de cuentas entre pandillas.