Tegucigalpa, Honduras.- Lo que prometía ser una gira de ensueño para poner en alto el folclore y la cultura de Honduras se transformó en cuestión de segundos en una verdadera pesadilla de angustia, polvo y supervivencia.
Los 12 integrantes del Ballet Folklórico Raíces Marcalinas, originarios del municipio de Marcala, La Paz, vivieron momentos de puro terror al ser sorprendidos por un devastador terremoto mientras descansaban en un hotel en territorio colombiano.
La delegación hondureña, compuesta por 11 jóvenes bailarines y su instructor, había arribado a la zona apenas unas horas antes tras participar en un prestigioso festival internacional de danza en el municipio de Belén de Umbría y preparaba su traslado hacia la capital colombiana.
A eso de las 6:00 de la mañana, cuando la mayoría aún dormía o se alistaba para emprender la ruta hacia Bogotá, la tierra se sacudió con una violencia desmedida que los despertó de golpe y puso a prueba sus vidas en un cuarto piso que amenazaba con venirse abajo.
"Nos despertó literalmente el movimiento brusco de las camas , nos despertó y lo primero que hicimos fue salir corriendo, lo más pronto posible para poder bajar desde el cuarto piso hasta la calle. Fue como obra de Dios, salimos y se empezó a colapsar el edificio, a caerse en partes", relató a El Heraldo Manuel Cardona, instructor del Ballet Folklórico Raíces Marcalinas.
El pánico se apoderó los jóvenes mientras buscaban desesperadamente las salidas de emergencia entre el crujido de las paredes y el colapso inminente de los techos, logrando una evacuación milagrosa segundos antes de que una de las secciones del inmueble cediera por completo.
Tras ganar la calle y ponerse a salvo en medio del caos que envolvía a la localidad de Montenegro, en la zona de Armenia, los jóvenes hondureños no dudaron en prestar auxilio a los pobladores locales que se encontraban atrapados o en shock.
"Fueron como 2 minutos de temblor, fue horrible. Una cosa exageradamente fea, en serio, no se imaginan cómo estuvo de feo. El edificio se movía de lado a lado, se miraba que se iba a derrumbar, pero gracias a Dios salimos a tiempo y estuvimos auxiliando a personas adultas mayores", expresó Cardona.
El colapso de las líneas eléctricas y de las redes de telefonía en toda la región dejó a los artistas marcalinos completamente incomunicados durante horas, sumiendo en una profunda desesperación a sus familias en Honduras, que veían por televisión las primeras imágenes del desastre sin conocer el estado de sus muchachos.
Para lograr enviar un mensaje de tranquilidad a sus hogares, el grupo tuvo que movilizarse en medio de la emergencia hacia la localidad de Calarcá, donde finalmente encontraron señal telefónica y un punto de recarga para sus dispositivos móviles.
"Nos comunicamos como a las 3 horas porque no había luz ni señal, estaba incomunicado porque en toda la ciudad se destruyeron un montón de cosas. Tuvimos que trasladarnos a otra ciudad para poder agarrar energía y señal", explicó el instructor.
Pese a que el grupo logró salvar la vida milagrosamente con apenas algunas contusiones y golpes leves, las pérdidas materiales fueron cuantiosas, ya que gran parte del vestuario, equipaje, pertenencias personales y el dinero para el viaje quedaron sepultados bajo los escombros de la parte colapsada del hotel.
En medio de la precariedad y el trauma psicológico dejado por el sismo, la solidaridad de los pobladores locales y la pronta intervención consular han permitido a los jóvenes contar con alimento temporal mientras gestionan su retorno a la patria, ya que su vuelo estaba programado para este miércoles.
"Se comunicó la embajadora de Honduras con nosotros, dijeron que iban a hacer lo posible para que no perdamos el vuelo y que nos van a apoyar al llegar a Bogotá, porque la mayoría perdimos muchas cosas y entre eso el dinero", concluyó Cardona.
Hoy, mientras aguardan el vuelo que los traiga de regreso al suelo patrio, los 12 artistas de Marcala abrazan la vida con nostalgia y gratitud, conscientes de que volvieron a nacer en medio del polvo y el estruendo de la tierra colombiana.