Ingolstadt, Alemania.- Allá en el viejo continente, donde la historia se entrelaza con la modernidad, se encuentra Ingolstadt, una ciudad medieval alemana situada a orillas del río Danubio. Sus imponentes torres y fortificaciones han sido testigos de siglos de cambios, y ahora, también lo son de la historia de una joven promesa hondureña que brilla con luz propia: Johann Chirinos.
Con apenas 19 años, Chirinos se ha consolidado como una pieza clave en el segundo equipo del FC Ingolstadt, club de la tercera división de Alemania.
Su rendimiento no ha pasado desapercibido, y desde ya, es visto como un jugador en ascenso al primer equipo. Sus números en esta campaña hablan por sí solos: 1,817 minutos disputados, 5 goles y 5 asistencias en 22 partidos, un rendimiento que resalta su talento y capacidad de aporte en el campo.
Un camino de formación internacional
El mediocampista ha tenido una formación internacional de alto nivel. Su desarrollo futbolístico comenzó en Estados Unidos, donde jugó en las academias de Orlando City y Atlanta United II. Su aventura en Europa inició en el Greuther Fürth de Alemania, antes de recalar en el FC Ingolstadt, donde sigue creciendo y consolidándose.
Con doble nacionalidad –estadounidense de nacimiento y hondureña por ascendencia de sus padres–, Chirinos es una de las joyas que la Selección de Honduras no puede dejar escapar.
"Me encanta aquí, es algo muy diferente, he mejorado como persona y futbolista. Le doy gracias a Dios por estas oportunidades. Es un sueño estar aquí, vamos a seguir trabajando", comentó el joven talento.
Un mediocampista con visión y liderazgo
Chirinos se ha convertido en titular indiscutible del FC Ingolstadt II. Su entrenador, Patrick Schönfeld, confía plenamente en él, al punto de darle la oportunidad de debutar con el primer equipo en diciembre pasado, en un partido amistoso ante el FC Augsburg.
El catracho se desempeña en varias posiciones del mediocampo: 10, 8 y 6, pero su favorita es la de enganche, donde puede explotar su creatividad ofensiva. Es un jugador que ama tener el balón en los pies, generar juego y atacar. Especialista en tiros libres, su visión de juego y capacidad para combinar pases cortos y largos lo hacen destacar en el fútbol alemán.
"Con el balón es mi mejor forma de demostrar mi juego. No importa si tengo jugadores cerca, puedo hacer goles y asistencias. Me encanta el juego de tiki-taka", reconoció el futbolista.
El estilo de Johann ha captado la atención en Alemania. Su técnica depurada y creatividad contrastan con la intensidad y disciplina táctica del fútbol germano, lo que lo ha convertido en un jugador diferente dentro del equipo.
A pesar de su destacada evolución en Europa, Chirinos aún no ha sido convocado por la Selección de Honduras, un sueño que mantiene vivo junto a su familia.
"A veces uno no entiende el porqué de las cosas, pero como familia hemos entendido que el tiempo de Dios es perfecto. Si no se ha dado la oportunidad, no es porque las puertas no se quieran abrir, sino porque Dios lo está preparando mejor", expresó su padre, Alex Chirinos.
Por su parte, Johann no oculta su ilusión de representar a la H en competencias oficiales: "Mis sueños son como los de todos los niños: jugar Champions League, Mundiales, Premier League o Bundesliga. Mi sueño es jugar el Mundial 2026, ojalá pueda estar con Honduras. Quiero ganar campeonatos, quiero ganarlo todo. Con el apoyo de mi familia y Dios a mi lado, puedo hacer todo posible".
Su perfil encajaría perfectamente en la Selección de Reinaldo Rueda, donde podría ser una alternativa para jugadores como Jorge Álvarez, Álex López o Edwin Rodríguez en la Copa Oro.
Liga Nacional
"Aquí estoy, trabajando día a día esperando mi oportunidad. Sé que no es fácil, pero sé que puedo jugar allí. No importa que tenga 19 años, tengo la confianza y el nivel para ser tomado en cuenta", afirmó con determinación.
Este es Johann Chirinos, un futbolista nacido en Estados Unidos, forjado en Alemania y con el deseo ardiente de vestir la camiseta de Honduras. Con contrato hasta 2026 y en la órbita del primer equipo del FC Ingolstadt, su futuro es prometedor. Ahora, solo falta que llegue la gran oportunidad que tanto espera.