Dirigentes políticos pidieron ayer al gobierno no permitir la injerencia extraña en el proceso electoral luego de conocer que el Foro de Sao Paulo promueve un encuentro en Honduras para analizar los alcances del sistema democrático de Honduras.
Otros sectores, sin embargo, reaccionaron con indiferencia ante la anunciada cita bajo el argumento de que el país debe concentrar sus esfuerzos en resolver el problema de inseguridad y no estar debatiendo sobre ideologías de izquierda o de derecha.
El domingo concluyó en Brasil el XIX Foro de Sao Paulo con una declaración final en la que los centenares de asistentes manifestaron su apoyo a países “progresistas” y rechazaron la injerencia e intervenciones militares por parte de potencias.
Como parte de ese apoyo a países “progresistas” resolvieron debatir en Honduras, el 12 de octubre, sobre la democracia que vive este país, encuentro al que asistirán -entre otros- parlamentarios y dirigentes de la izquierda radical y recalcitrante de El Salvador, Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Brasil, Argentina y Cuba.
El hecho de debatir sobre la democracia hondureña no ha caído bien entre algunos sectores políticos.
Es la Alba
Mauricio Villeda, candidato presidencial del Partido Liberal, opinó que “el Foro de Sao Paulo es una organización de países de la Alba, de países de Sudamérica con tendencia socialista, está bien que se reúnan pero también debemos de reunirnos los países democráticos y sentar las bases de una democracia latinoamericana”.
“Estoy seguro que al ganar las elecciones en Honduras vamos a iniciar una ronda de reuniones con los países latinoamericanos para fortalecer la democracia y debemos comenzar con Centroamérica y después continuar en el continente”, dijo.
Reconoció el presidenciable liberal que los del Foro de Sao Paulo son países igualmente “democráticos, pero con otra tendencia ideológica”.
Ya estamos cansados
El ahora candidato a designado presidencial por el Partido Nacional, Ricardo Álvarez, también cuestionó el evento que pretenden hacer en Honduras los países del cono sur. “Desconozco cuáles sean las intenciones, pero ya estamos cansados de la intervención de los países del sur en partidos políticos o en un partido político precisamente de aquí de nuestro país”, dijo el alcalde capitalino.
Les pidió “que ellos se metan en sus países, con sus recursos, con sus petrodólares, estas elecciones son de hondureños para los hondureños, para tener un mejor país”.
Álvarez exhortó a los sectores políticos que adversan estas ideologías mantenerse vigilantes de los movimientos de quienes están promoviendo el encuentro en Tegucigalpa, donde se evaluará la democracia hondureña.
Esa vigilancia, añadió, también debe extenderse al Tribunal Supremo Electoral, que debe “asegurarnos de que no haya intervención de otros países el día que tengamos que elegir a nuestro gobernante”.
Quien dijo sentirse indiferente del evento político anunciado para el 12 de octubre fue el general Romeo Vásquez Velásquez, candidato presidencial del partido Alianza Patriótica Hondureña (Alianza).
“Nosotros”, apuntó, “somos un país demócrata donde prevalecen las libertades. Que venga todo mundo, yo no tengo problemas en ese sentido. Si quiere venir esta gente de América del Sur a Honduras, para mí deben ser bienvenidos”.
A su criterio, en Honduras “no debemos seguir pensando en ideologías de izquierda o de derecha, debemos pensar en bienes y servicios para satisfacer las necesidades de nuestro pueblo. Esas son cosas del pasado, los países que están avanzando no están pensando en ideologías. Debemos de estar pensando en resolver el problema de inseguridad, no en ese pleito de izquierda y de derecha”, afirmó.
El Foro de Sao Paulo, al que asistieron representantes de más de un centenar de movimientos sociales y partidos de izquierda, coincidió en la necesidad de crear una red social latinoamericana, que sirva como una herramienta más para luchar contra el sistema neoliberal.
Parte de la Declaración de Sao Paulo, dice: “Al final de este XIX Encuentro tenemos varias tareas por cumplir para asumir los temas analizados durante estos cinco días del evento, que incluyen los desafíos de profundizar las movilizaciones por la realización de los cambios en nuestros países, así como enfrentar y vencer las disputas electorales con la derecha que ocurrirán en el próximo período, particularmente en las elecciones presidenciales en Honduras, Chile, El Salvador, Costa Rica, Colombia y Panamá”.