Tegucigalpa, Honduras.- Los colectivos de Libertad y Refundación (Libre) se han tomado la dirección del Centro de Salud Las Crucitas, denunciando un supuesto abuso de autoridad por parte de la directora interina, Ixchell Ramos.
Las tomas que vienen desde el miércoles de la semana pasada, genera conflictos internos, afectando parcialmente los servicios de atención a los pacientes, quienes reciben asistencia médica, pero con ciertas limitaciones debido al cierre de la dirección del centro.
En su defensa, Ramos aseguró que ha cumplido con sus funciones a pesar de la toma del establecimiento. Sin embargo, los empleados que exigen su destitución han solicitado la intervención de las autoridades de Salud para solucionar el conflicto y proceder con el nombramiento de un nuevo director.
“Las personas que pertenecen a los colectivos de Maribel Ortiz están argumentando abuso de autoridad de mi parte y pidiendo mi destitución”, expresó Ramos, en referencia a los empleados que lideran la toma de las instalaciones.
“Yo solo trato de poner orden, pero ellos no dejan como empleados”, aseveró la directora interina, insistiendo en que su intención no ha sido perjudicar a nadie, sino mejorar el funcionamiento del centro de salud.
El centro de salud ha permanecido parcialmente tomado desde hace seis días. A pesar de esto, las consultas médicas continúan de manera relativamente normal, aunque con algunas dificultades en la gestión administrativa.
“Se está atendiendo relativamente normal, pero la dirección se encuentra cerrada donde se encuentra parte del medicamento del establecimiento”, explicó Ramos. No obstante, aseguró que los pacientes están recibiendo sus tratamientos con los medicamentos disponibles en las farmacias del centro.
Actualmente, el establecimiento asiste en promedio de entre 70 y 80 personas diarias y tiene casi el 100% de los medicamentos necesarios para los pacientes.
El grupo de trabajadores que exige la destitución de Ramos está conformado por personal de aseo, conserjes, auxiliares de archivos y seguridad.
En total, 24 de los 115 empleados han manifestado su inconformidad y exigen la salida de la directora interina, aumentando la presión sobre las autoridades de salud para tomar una decisión respecto a la crisis en el centro de salud.