La obra pastoral del ahora obispo emérito de la Diócesis de Juticalpa, Olancho, Monseñor Andrés Mauro Muldoon, de 73 años, fue reconocida ayer por el Congreso Nacional.
El religioso recibió una medalla de oro y un pergamino especial de manos del vicepresidente del Legislativo, Ramón Velásquez Názar, en una solemne ceremonia a la que asistió el máximo jerarca de la iglesia católica, Cardenal Óscar Andrés Rodríguez. El sacerdote católico fue recibido en el salón de sesiones con sonoros aplausos y expresiones de cariño.
El obispo Muldoon se proyectó en su obispado de casi tres décadas con innumerables obras sociales en el campo de la salud, la educación y la comunidad.
Muldoon, perteneciente a la Orden Franciscana, fue sustituido de forma reciente por el obispo José Bonello y tras concluir su labor pastoral en Honduras, que data de hace 46 años, se marcha a su ciudad natal, Boston, Massachusets, Estados Unidos.
Monseñor Mauro Muldoon recibió de parte del santo padre Benedicto XVI el permiso para dejar de pastorear la diócesis.
En su discurso el obispo agradeció la hospitalidad del pueblo hondureño, al que consideró su hermano, pues confesó haberse nacionalizado hace muchos años.
Durante su pastorado dijo haber compartido la fe.