El Negrito, Yoro
Más que un padre, don Lucio Acosta era un gran amigo para Daniel Eduardo, por ello nadie en El Negrito, Yoro, entiende cómo pudo ocurrir la tragedia en la que el muchacho resultó fulminado por un balazo y su progenitor herido de muerte cuando forcejeaban por un arma cuando, aparentemente, este último intentaba quitarse la vida y el joven trataba de impedirlo.
“Todavía no nos explicamos cómo el demonio se metió a nuestro hogar si hemos sido tan unidos”, manifestaba el jueves una tía de Daniel Eduardo, quien estaba por graduarse de ingeniero agrónomo en una universidad de San Pedro Sula.
Vea: Un universitario muere evitando suicidio de su padre en Yoro
TragediaComo si presintiera la tragedia, el joven universitario Daniel Acosta le envió un mensaje a su novia el pasado martes en el que le manifestaba que “estoy orgulloso de esta relación, mi mayor deseo es estar con usted el tiempo que Dios me conceda de vida”. |
A su novia, la estudiante de medicina, Iezika Aguilar, le había propuesto que cuando ambos salieran de la universidad, ella pusiera su consultorio cerca de su ranchito para estar siempre juntos.
Su madre, la profesora Miriam Suyapa Escobar, destacó, entre lágrimas, lo bien que se llevaba con su padre.
“Bromeaban y jugaban. Mi esposo es un hombre noble y un excelente padre que ha vivido para cuidarnos”, enfatizó.
Ella, aparte de madre, también fue la maestra del malogrado muchacho durante los seis años de educación escolar que hizo en La Guangolola.
Las autoridades policiales y de investigación realizan pesquisas para determinar qué fue lo que ocurrió.